miércoles, 16 de abril de 2008
¿Es fácil ser libre?
Al parecer, dada ya la definición de libertad, resulta fácil ser libre; puesto que, mientras elijamos en nuestro camino seguiremos siendo libres, pero ¿Realmente es tan fácil?¿Somos libres al largo de nuestra vida?
Creo que la libertad se consigue, por supuesto, eligiendo; pero eligiendo lo que sabemos que realmente vamos a conseguir, eligiendo aquello que repercuta benignamente en nuestra vida. Encontrando nuestros propios límites, pero nunca atravesarlos excesivamente, ya que fracasaríamos en nuestro intento y nos sentiríamos frustrados, y mucho menos ponernos unos limites demasiado pequeños, puesto que sentiríamos la necesidad de querer más. Pienso que la libertad es el equilibrio de la persona, sentirse bien con uno mismo y no estar condicionado por nada exterior a él. Aquí es donde vemos la dificultad que presenta la libertad, pues te sientes atado a unas leyes y normas, al poder del dinero, a una sociedad consumista que no te deja escapar, a unas personas, ya sean cercanas o lejanas. Por lo que vemos son muchas las limitaciones que nos ofrecen, a parte, claro está, de las nuestras propias.
Si embargo, no creo, como algunos, que la libertad sea hacer todo lo que quieras y cuando quieras, pues algunos de nuestros deseos son perjudiciales para nosotros, a corto o largo plazo, y pueden deteriorarnos y, aunque no lo creamos, esclavizarnos. Pues la libertad es, por decirlo de algún modo, el camino hacia una pequeña felicidad, y la felicidad se consigue estando bien con uno mismo y su alrededor. Por lo tanto, nuestra elecciones deben ayudarnos y no encadenarnos.
En conclusión, para poder ser libre debes poder superar tus propias metas, sin sentirte obligado por nada ni nadie. Ser libre depende de uno mismo. (En fin ser libre es bastante difícil...).
domingo, 25 de noviembre de 2007
La caverna
jueves, 15 de noviembre de 2007
¿Qué es mejor ser feliz o sentir placer?
Podemos decir que el placer puede darnos felicidad ya que satisfacemos nuestros deseos pero debemos saber que esta pequeña felicidad, aunque sea más intensa, es a corto plazo, además un placer puede ser bueno o malo para nosotros, depende de que placer saciemos. La felicidad, por otro lado, es más amplia pero puede que no nos demos cuenta de que muchas veces la tenemos y no la vemos porque es suave no nos da el gusto en un momento determinado, sino que va poco a poco. La felicidad es sana, ya que nos rejuvenece y nos hace estar alegres, no tiene sucesos que puedan ser negativos y viene determinada por, con quién estamos, qué hacemos, dónde estamos, cuándo lo hacemos y por qué, aunque solo se respondiera bien a una de las preguntas seriamos felices, aunque solo fuera un poquito.
Esta bien sentir placer y felicidad en nuestra vida, ya que no son dispares, pero en determinados momento debemos saber elegir que es mejor para nosotros mismos.
