miércoles, 16 de abril de 2008
¿Es fácil ser libre?
Al parecer, dada ya la definición de libertad, resulta fácil ser libre; puesto que, mientras elijamos en nuestro camino seguiremos siendo libres, pero ¿Realmente es tan fácil?¿Somos libres al largo de nuestra vida?
Creo que la libertad se consigue, por supuesto, eligiendo; pero eligiendo lo que sabemos que realmente vamos a conseguir, eligiendo aquello que repercuta benignamente en nuestra vida. Encontrando nuestros propios límites, pero nunca atravesarlos excesivamente, ya que fracasaríamos en nuestro intento y nos sentiríamos frustrados, y mucho menos ponernos unos limites demasiado pequeños, puesto que sentiríamos la necesidad de querer más. Pienso que la libertad es el equilibrio de la persona, sentirse bien con uno mismo y no estar condicionado por nada exterior a él. Aquí es donde vemos la dificultad que presenta la libertad, pues te sientes atado a unas leyes y normas, al poder del dinero, a una sociedad consumista que no te deja escapar, a unas personas, ya sean cercanas o lejanas. Por lo que vemos son muchas las limitaciones que nos ofrecen, a parte, claro está, de las nuestras propias.
Si embargo, no creo, como algunos, que la libertad sea hacer todo lo que quieras y cuando quieras, pues algunos de nuestros deseos son perjudiciales para nosotros, a corto o largo plazo, y pueden deteriorarnos y, aunque no lo creamos, esclavizarnos. Pues la libertad es, por decirlo de algún modo, el camino hacia una pequeña felicidad, y la felicidad se consigue estando bien con uno mismo y su alrededor. Por lo tanto, nuestra elecciones deben ayudarnos y no encadenarnos.
En conclusión, para poder ser libre debes poder superar tus propias metas, sin sentirte obligado por nada ni nadie. Ser libre depende de uno mismo. (En fin ser libre es bastante difícil...).
jueves, 10 de abril de 2008
¿Cual es la causa de nuestros deseos?
Para empezar sabemos que hay muchos tipos de deseos, ya sea des del mero capricho hasta el más espiritual o, contrariamente, más lujurioso. En algunos casos vemos que ese deseo viene establecido por una causa exterior que nos condiciona, un claro ejemplo de causa exterior es la sociedad o la excesiva publicidad, donde te dan a entender que sin aquello que te venden no se puede vivir, donde intentan venderte una falsa felicidad, y poco a poco van despertando en ti una pequeña y extraña sensación que acaba convirtiéndose en un equivoco deseo. El ansia de querer también viene producida por un instinto de supervivencia, donde uno no quiere ser rechazado por el resto, entonces debemos concentrarnos en como agradar al otro y deseamos no pasar desapercibidos por los demás, por otro lado, el ser humano, incomprensible a veces, tiene la necesidad de poseer más que aquel que tiene al lado, materialmente hablando, aunque, aquí, el deseo lo llamamos avaricia. Pero, no todas la veces tenemos deseos causados exteriormente, también se despierta en nosotros, más veces de las que creemos, un sentimiento que nos pide hacer algo más, aunque tristemente no solemos muchas veces prestar la atención que se merece y se convierten en deseos reprimidos e insatisfechos, estos deseos a los que me refiero son aquellos más instintivos, pues todos tenemos un sencillo deseo especial que, casi siempre por no decir siempre, se queda escondido y no llega a ver la luz, y sus causas, como siempre, vuelven a ser la sociedad y el miedo al rechazo. Como se puede comprobar, descarto los deseos comunes pues son superficiales, todos queremos paz pero ¿cuántas veces pensamos en ella al día? Solo cuado recordamos que existen las guerras y, ¿cuándo nos acordamos de éstas? Según persona…
jueves, 17 de enero de 2008
¿Para qué sirve la Ciencia?
Así pues, la ciencia, por decirlo de algún modo, nos ayuda ha entender un poco mejor el mundo desconocido en el que vivimos. La ciencia es un saber humano, ya que, somos los humanos los que nos sentimos atraídos desde un primer momento por lo desconocido, somos exploradores innatos y como tales vivimos en un mar de dudas, y éstas son aliviadas por la susodicha ciencia.
También se debe decir, que dentro de la ciencia pueden haber hipótesis equivocadas y ser corregidas después de mucho tiempo, al parecer no es tan exacta como se parece creer, pero nos conformamos con que nos responda, aunque solo sea una pequeñísima parte de nuestras preguntas.
En fin, la ciencia sirve para satisfacer al explorador que se afana por descubrir más y más, sin llegar a ser saciado jamás.
domingo, 16 de diciembre de 2007
domingo, 25 de noviembre de 2007
La caverna
jueves, 15 de noviembre de 2007
¿Qué es mejor ser feliz o sentir placer?
Podemos decir que el placer puede darnos felicidad ya que satisfacemos nuestros deseos pero debemos saber que esta pequeña felicidad, aunque sea más intensa, es a corto plazo, además un placer puede ser bueno o malo para nosotros, depende de que placer saciemos. La felicidad, por otro lado, es más amplia pero puede que no nos demos cuenta de que muchas veces la tenemos y no la vemos porque es suave no nos da el gusto en un momento determinado, sino que va poco a poco. La felicidad es sana, ya que nos rejuvenece y nos hace estar alegres, no tiene sucesos que puedan ser negativos y viene determinada por, con quién estamos, qué hacemos, dónde estamos, cuándo lo hacemos y por qué, aunque solo se respondiera bien a una de las preguntas seriamos felices, aunque solo fuera un poquito.
Esta bien sentir placer y felicidad en nuestra vida, ya que no son dispares, pero en determinados momento debemos saber elegir que es mejor para nosotros mismos.
sábado, 3 de noviembre de 2007
¿Estamos programadas las personas?
La primera respuesta que se nos antoja es no, pues nadie puede habernos programado antes de nacer. Cada uno construye su vida conforme avanza, a no ser que nuestro destino esté ya escrito, que a mi parecer no lo está. Pero, ¿ es tan fácil? Pensemos por un momento en nuestro cuerpo, cada parte de él está programada para hacer una cosa determinada y no para otra distinta. Entonces, ¿Cómo sabemos que no estamos programados? Y yo digo que no estamos programados, ya que, si lo estuvieramos lo hariamos todo bien, no aprenderiamos porque ya sabriamos hacerlo todo, seriamos perfectamente exactos en absolutamente todos los campos, y como podemos observar nada de eso es así, todos cometemos errores, todos aprendemos, nadie nace sabiendo el qué y el por qué de las cosas y, mucho menos el cómo hacerlo.
En fin, las personas somos "máquinas mal programadas" pero preparadas para almacenar y entender cosas nuevas.
